martes, 27 de agosto de 2013

¿TE SUENA DE ALGO VINCENT PHILIPPE?

Seguro que conoces a Vincent Phillipe, eres fan de motoadictos, no eres un motorista cualquiera. Amas el motociclismo y por encima de la fama fácil, están los pilotos, las motos, los técnicos y sus secretos.

Lo normal es conocer a Lorenzo, Rossi, Pedrosa, Márquez y con un poco de suerte hasta alguno de Moto2 y Moto3 españoles, pero estoy seguro que si indagamos un poco entre nuestros propios amigos, más de uno no sabrá ni decirte diez pilotos extranjeros de Moto3.

Y si hablamos de SBK-SSP lo normal es que la gente no sepa ni decir cinco participantes de cada campeonato.

A los que si lo sabemos, esto no nos hace mejores, ni más raritos, ni nada por el estilo. Es sólo que tenemos el concepto MOTO como nuestra única pasión. En mi caso es total, porque además, es el único deporte televisado que sigo y practico (y algo de squash muy de vez en cuando).

De modo que si digo Vincent Philippe, me juego la web, el blog y las cuentas de FB/Tweeter, a que el 97% de los moteros no tienen ni idea de quién es este tipo.

Esperando su turno


Pero para eso está motoadictos, para impartir justicia motera y otorgar desde aqui el reconocimiento que merece un piloto de su talla, un 7 veces campeón del mundo de resistencia (y apunto de conseguir el 8º).

No os voy a liar con muchas cifras y datos, porque creo que las imágenes hablan por sí solas. Es EL REY DE LA RESISTENCIA.

De noche y con lluvia

Es francés, tiene 35 años y comienza en las motos en el 92. Después de ser campeón de 125 y 250 del nacional francés, pasa al europeo y aterriza en el mundial de 250 en el año 2000. Al año siguiente, corre con una Honda VTR el Bol d´Or. A partir de ahí, su vida estará dedicada a la resistencia y desde el año 2003, unido siempre al Suzuki SERT.

7 titulos a punto de ser 8


Mucho mérito tiene lo de Vincent en una especialidad donde corren tantas, tantas horas a un ritmo brutal. Y seguir ahí arriba ganando carrera tras carrera, como las 8 horas de Oschersleben que ha ganado recientemente.

Tocando el codo...durante 24 horas.

Pero siendo más justos aun y más en una especialidad como la resistencia, Vincent no habría ganado nunca sus títulos sin sus compañeros ni sin Dominique Meliand y sus mecánicos que han hecho del SERT (Suzuki Endurance Racing Team) el equipo con 12 títulos del mundo (a punto de ser 13). Otro que merece un artículo, Dominique Meliand, historia viva de la resistencia.

Dominique y Vincent en entrenos privados


La palabra EQUIPO cobra fuerza


Vincent es un gran ciclista, puede que ahí resida parte del éxito de su fondo físico para aguantar tantas pruebas de resistencia:

Pedaleando en Le Mans
Super Suzuki
¿LLuvia?
Entrenando SM

Da rabia que haya tantos pilotos y sólo nos centremos en los de siempre porque asi lo impone la TV y los medios generalistas de comunicación.

Pero Vincent no es normal, no conozco a muchos que sean 8 veces campeones del mundo...

La noche, las luces y la moto

...y que siendo campeones, se apunten a correr la Dark Dog 2008. Está claro, el dinero manda, pero me parece muy, muy motero que un tío de su categoría se fuera a correr todo el Dark Dog (no acabó bien, se cayó y rompió la pelvis y un par de costillas). Pero pudo volver "en forma" al campeonato y conseguirlo.

Philippe en el Dark Dog 2008
Asi que, ya podéis decir que si conoceis a Vincent Philippe. Larga vida al rey de la resistencia, vive le roi!


martes, 6 de agosto de 2013

LOS NOVATOS, EL AFICIONADO Y EL SEMIPROFRESIONAL

Como ya os dije, rodé el sábado día 3 de agosto en el circuito Ricardo Tormo.

Y me fui sólo con Katsumi (mi GSX-R 750 K7) cargada en una furgoneta que DUBON RACING me dejó para la ocasión. Muchas gracias, o mejor dicho: ENORMES GRACIAS (dejádmela siempre, por favor).

Asi da gusto desplazarse


Fantástico poder ir con una furgoneta preparada para estos menesteres: Rampa de aluminio estable y específica para motos, espacio diáfano en el interior de la furgoneta, cinchas rápidas y de fácil colocación. Y lo mejor, espacio de sobra para juegos de neumáticos, mono de cuero, botas, cascos, guantes, etc.

Como un equipo del CEV
Con todo bien recogido, cargado y depósitos de gasolina llenos (garrafa y moto), me fui al circuito. Llegué el primero, nunca había ido así, pero es genial que no te dejen entrar porque aun no ha llegado el organizador de la rodada. Madrugador que es uno. Mola, porque con toda la calma del mundo, te vas a la parte trasera de la furgoneta y ya vas preparando cosas.

De paso que esperas, conoces a los segundos en llegar al circuito, que resulta que son unos novatos de tomo y lomo (dicho por ellos) que va a ser su primera vez en pista cerrada. Ellos son Jose y Enrique, cuñados residentes en Rafelbuñol con ganas de rodar en moto y pasar un buen día.

Una vez dentro, elijo box al lado del organizador para tener todo cerca; cambio de neumáticos, fotos rodada, hoja tiempos, aseos, duchas, etc. Cuando aparcamos y veo el remolque de mis nuevos compañeros de box es cuando entiendo cuan pollos son en el arte de las rodadas. Nadie ata de ese modo una moto con la maroma de un transatlántico.

Maroma robada del "Queen of the seas"

 La verdad es que el estado del neumático de la moto de Enrique y las ruedas de Jose (Pilot Road 2) demostraban que venian a probar que era el circuito y a pasar el día. Son cosas que sólo el motero de verdad, percibe en una mirada, en un instante. Como un sexto sentido motero arácnido, jeje:

A rodar en circuito

 Pero como decía, primero debían quitar las cuerdas, ¡vaya tela!:

Soy amarrador del puerto...¡Y lo sabes!

Seguramente debido a las fechas, no había mucha gente, asi que disponíamos de un box completo para nosotros.
Mi parte estaba ocupada por un taburete, dos cascos, dos pares de guantes, dos sotomonos Coolmax, tapones de oidos, botas, dos botellas de agua, barritas energéticas, fruta y un bombín para presiones de ruedas.
Mis vecinos ocupaban parte del box con una mesa de camping, sillas tipo tumbonas, sillas normales, dos neveras, bolsas con mucha comida, herramienta y hasta jabón de mecánicos (que es su profesión).

Después de la típica sesión informativa por parte del organizador (mal llamada briefing), a las 10 se abría la pista. Y yo, cumpliendo mi papel de aficionado quemadillo, salí el primero (a pesar de los años y las rodadas, siempre hay ganas) y fui haciendo tandas cada vez más largas con entradas al box para hacer ajustes o cambiar guantes, ya que al rodar con pista abierta podiamos hacer lo que quisieramos. Y mientras tanto, nuestros amigos los novatos, metiendose entre pecho y espalda un almuerzo de campeones, con sus bocatas, sus papas, su ambiente, fabuloso. Hay prioridades.

Hasta que, fíjaos que mala suerte, empezó a llover un 3 de agosto en Cheste desde las 11 hasta la 13.

Pizarras mojadas

 Nadie salió a rodar mientras llovía, que por momentos fue mucho, asi que hubo que esperar.

Paraguera en mojado

Y la verdad, cuando has pagado una rodada y tienes ganas de divertirte con la moto y ves como está de nublado el cielo, el tiempo pasa muy lento...

¿Agua en agosto?

Mientras yo me ponía nervioso por no poder rodar, los "novatos" demostraban que en el asunto del yantar, eran unos veteranos porque aprovechaban y se sacaban una comida mejor aun que el almuerzo (ensalada de pasta).

¡Asi se rueda, esto es vida!

Y no contentos con eso, llegó el remate: Granizado de limón, pero con vaso y pajita. ¿Quién puede negarse por muy aficionado/quemado o semiprofesional que sea?. Todos, acabamos bebiedo ese brebaje maravilloso.

¿Bebida energética?. Mentiras, dame granizado de limón.


Mientras llovía, había aparecido en el box, un chico  venido desde Madrid, era Manuel Tellez, a partir de ahora en esta crónica conocido como "El semiprofesional".

El sexto sentido arácnido motero, comenzó a zumbarme nada más verlo, toda esa preparación incidía directamente en la capacidad del nuevo en el box para ir rápido.

Manuel Tellez celebrado una victoria

BMW S1000RR con todo tipo de preparación para competir. Ventilador refrigerando casco y guantes, comas con calentadores, slick de 200/60/17" de Pirelli, silla R para sentarse justo al lado de la moto, mono con muchos patrocinadores, moqueta propia, etc.

De aqui al CEV
 
Cuando dejó de llover y la pista se secó, salimos a pista y obviamente, me resultó imposible engancharme al ritmo del semi-profresional cuando empezó a apretar. Ya no tanto por la BMW (que también), sino por las dotes de pilotaje.
Y hablando de BMW, pude comprobar en mis carnes, como Gerhard Lindner y su equipo, de BMW Motorad, hicieron un magnífico trabajo al crear esta moto. ¡Es una barbaridad lo que acelera, brutal!.

Lo pude probar dos veces, trazar mucho mejor la curva de entrada a meta, salir pegado a la BMW que me precede y cuando estoy a punto de pasarlo, hacer las BMW: Buufff y aparecen por arte de magia en el final de recta. Algo que aun no puedo entender , la verdad, que misiles.

Al final del día, los novatos hicieron la novatada. Enrique se cayó a final de recta (sin consecuencas por suerte) al perder el neumático trasero porque lo llevaba casi liso por desgaste.

El aficionado/quemadillo que soy yo, tuvo suficiente para calmar sus muchas ganas de circuito, pique sano y apetito de carreras que nunca podré correr. Además de acabar hecho polvo del ejercicio, ufff.

No puedo ni mover las Hawaianas...


Y el semiprofesional, pudo probar sus gomas, el estado de la pista y seguramente, rodará de nuevo este fin de semana. A motoadictos de momento, ya le ha invitado al RACE en el Jarama el 12 de octubre y formamos parte de su moto aunque sea un trozo muy pequeño.

motoadictos con El Tellez 77
                                                                                                                                                                                                                                            
 Al final, a pesar de las diferencias de preparación y objetivos de cada uno, los cuatro lo pasamos bien, cada uno a su manera y en su ritmo. Unos almorzando, otros rodando y otros obsesionados con el 1'45 en el Ricardo Tormo.

Lo bueno es que siempre que hay educación, respeto y motos, aparecen nuevos amigos. Y yo, este sábado, me encontré con tres.

Un placer chicos. Nos vemos por Rafelbunyol o en el Jarama subiendo Pegaso.